El Gómez Mostly de Andrés Soto se proclamó vencedor de una edición marcada por la meteorología cambiante, la estrategia y la presencia de orcas en la costa gallega.
La 53ª Regata Rías Altas, organizada por el Real Club Náutico de La Coruña, finalizó el pasado domingo 26 de julio tras cuatro jornadas de navegación entre A Coruña, Cariño, Viveiro y Cedeira, consolidándose una vez más como una de las pruebas de crucero más exigentes y emblemáticas del calendario nacional.
La edición de este año estuvo marcada por unas condiciones meteorológicas muy variables, obligando a las tripulaciones a demostrar toda su experiencia en una regata donde cada etapa presentó un desafío completamente distinto.
La regata arrancó el jueves 23 de julio con la etapa entre A Coruña y Cariño. La flota se encontró desde los primeros compases con muy poco viento, lo que ralentizó enormemente la navegación. Superar Cabo Prior resultó especialmente complicado y, una vez alcanzada la zona de Estaca de Bares, las condiciones continuaban siendo muy inestables, con amplias zonas de calma.

Ante la previsión de que la flota tuviese que afrontar la parte final del recorrido durante la noche y priorizando la seguridad de los participantes, el Comité de Regatas tomó la decisión de suspender la etapa cuando las embarcaciones se encontraban aproximadamente a diez millas de la llegada.
En ese momento, el Regulus VI, de la Armada Española, asumió el liderazgo de la flota, guiando al resto de embarcaciones en formación Corpen 2 hasta el puerto de Cariño, garantizando una entrada ordenada y segura para todos los participantes.
La jornada del viernes ofreció un escenario completamente diferente. Los participantes disfrutaron de una rápida navegación con vientos portantes de entre 15 y 20 nudos,
permitiendo completar el recorrido en menos de tres horas. La victoria fue para el Golfiño, patroneado por Pepe Naya, seguido del Zóspiro, de Guillermo Blanco, mientras que el Gómez Mostly, de Andrés Soto, completó el podio de la etapa.
La llegada a Viveiro volvió a demostrar el gran ambiente que caracteriza a la Regata Rías Altas. Tanto Marina Viveiro como toda la organización local ofrecieron un magnífico recibimiento a las tripulaciones, facilitando una estancia que fue muy valorada por todos los participantes.
El sábado la meteorología volvió a convertirse en protagonista. La etapa estuvo marcada por la inestabilidad atmosférica, con varios chubascos durante el recorrido y una importante caída del viento en los últimos kilómetros, justo cuando la flota afrontaba la entrada en la ría de Cedeira.

El gran protagonista del día fue el Gómez Mostly, de Andrés Soto, que realizó una excelente regata para adjudicarse la victoria de etapa y meterse de lleno en la lucha por la clasificación general.
La segunda posición fue para el Golfiño, de Pepe Naya, mientras que el Figaro 55, patroneado por Jesús Pintos, cruzó la meta en tercera posición. La embarcación contaba entre su tripulación con las hermanas Caba, recientes campeonas del mundo de la clase 420, consolidándose también como aspirante al podio final.
La regata concluyó con una última etapa de 28 millas entre Cedeira y A Coruña que volvió a poner a prueba la capacidad táctica de las tripulaciones.

Las numerosas encalmadas obligaron a tomar constantes decisiones estratégicas sobre si navegar más cerca de la costa o buscar viento mar adentro, convirtiendo el recorrido en un auténtico duelo de interpretación meteorológica.
En estas circunstancias destacó el espectacular rendimiento del Figaro 55, de Jesús Pintos, que firmó una brillante victoria de etapa. El Gómez Mostly, de Andrés Soto, fue segundo, mientras que el Golfiño, de Pepe Naya, cruzó la meta en tercera posición, resultado suficiente para que la clasificación general viviese un emocionante desenlace.
La regularidad y la remontada protagonizada durante las dos últimas jornadas permitieron al Gómez Mostly, patroneado por Andrés Soto, proclamarse vencedor absoluto de la 53ª Regata Rías Altas.

La clasificación final quedó formada por:
Uno de los aspectos que marcó toda la regata fue la presencia de orcas en distintos puntos de la costa gallega. Durante las cuatro jornadas, el Comité Organizador mantuvo contacto permanente con Salvamento Marítimo para conocer en tiempo real los avistamientos y trasladar toda la información a las embarcaciones participantes.
Gracias a este seguimiento continuo y a la coordinación entre la organización y los servicios de seguridad marítima, la regata se desarrolló sin que se produjese ningún incidente relacionado con estos cetáceos.
El Real Club Náutico de La Coruña quiere expresar su agradecimiento al Club de Mar de Cariño y a Marina Viveiro por su magnífica colaboración y hospitalidad durante las escalas de la regata, contribuyendo de manera decisiva al éxito organizativo de esta 53ª edición.
Asimismo, el club desea reconocer el excelente trabajo realizado por el Comité de Regatas, el equipo de voluntarios, Cruz Roja del Mar, Salvamento Marítimo, la Armada Española, así como por todas las instituciones, patrocinadores y colaboradores que hicieron posible el desarrollo de una prueba que, pese a las cambiantes condiciones meteorológicas y a la vigilancia permanente por la presencia de orcas en la costa gallega, transcurrió sin incidentes.
Como es tradición, la regata concluyó con la cena oficial y la entrega de premios celebrada en el Real Club Náutico de La Coruña, donde regatistas, organizadores y colaboradores compartieron el cierre de una edición que volvió a demostrar el prestigio y la capacidad organizativa de una de las grandes regatas de crucero del norte de España.