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Dos gigantes entre los que compiten: el Vallicelli 65 de Astrid Arenas, del Real Club Náutico de Portosín, y el Baltic 56 de José Angel Quintero, del Club de Mar de San Amaro.

Al filo de las cinco de la tarde del viernes comienza en plena dársena del puerto coruñés, frente a Los Cantones y muy cerca del Muelle Centenario la que es la regata más larga de cuantas se celebran en aguas del norte y noroeste español: el Trofeo Finisterre, una de las más clásicas con sus 120 millas náuticas y que supone el segundo acto de Mar de Maeloc, que organizan los reales clubes náuticos de La Coruña y Vigo. Y que tiene como objetivo principal, el cubrir el espacio en exclusiva como una travesía de altura en aguas gallegas y por otra ser el nexo de unión de las regatas Rías Altas y Rías Baixas.

Atrás queda una exitoso Rías Altas, que pese al complicado año que estamos viviendo mejoraba los registros del 2019 y en esta línea también está la Finisterre, pues se superará la cifra de participantes de la pasada edición, y lo que es mejor con mucha calidad.

También acompañará un buen parte metereológico, que habla de vientos del norte de 10 a 15 nudos, pero el problema estará en pasar Sisargas frente a Malpica a 20 millas de la salida y a 100 de la llegada. Si esto ocurre antes de entrar la noche, la flota debe llegar a Vigo en las primeras horas de la mañana del sábado. Un promedio de 8 nudos sería considerado como bueno; y en este caso hablaríamos de unas 15 horas para los barcos más rápidos. La llegada estará instalada frente a las instalaciones del Puerto Deportivo del Real Club Náutico de Vigo.

Dos barcos de gran eslora entre los que partirán rumbo al legendario Finisterre que marca el ecuador de la prueba, en su mano está romper el promedio previsto al alza: el mayor un “Vallicelli” 65 con base en el Real Club Náutico de Portosín y que arma Astrid Arenas, con el sugerente nombre de “Buen Vino Tinto”; el otro “tan solo de 56 pies” el espectacular y rapidísimo Baltic 56 de José Angel Quintero, que compite por el Club de Mar de San Amaro de A Coruña: el “Bionik”.

No falta a la cita nuestro patrón de altura de vela oceánica más internacional: el herculino Chuny Bermúdez de Castro que hará la regata A2 con su hijo, en el “Bosch Service Solutions” del Club Maritimo de Canido vigués.

Otros de los barcos que entran en las quinielas será el J108 “Bodegas Benito Santos” con base en Vilagarcía de Arousa, que tiene por caña a Jorge Etcheverría y compite por el Real Club Náutico de La Coruña; que contará entre sus tripulantes a Willy Blanco habitual en el “Zóspiro” o el “Mascato” Héctor Guimaraens.

También entre los favoritos, el Hanse 400 “Eleko Mambo” del Club Marítimo La Penela que tiene por patrón al vigués Carlos Sampedro, uno de los mejores patrones que ha dado en los último años el Monte Real Club de Yates de Baiona, o el “Piko Norte” del Club Náutico de Boiro, que patronea José Manuel Castro, un Bavaria 32 muy rápido.

La Finisterre, la legendaria regata Aa Coruña-Vigo

El Trofeo Finisterre nace en 1966, dos años después de crearse la Regata Rías Baixas, siendo vencedor “Atalante” de Antonio Pastor; “La Clareé” de Antoine Jeantin ganaba en 1967. En el Cuadro de Honor: “Mascato”, “Ana III”, “Forza Catro”, “Ardora”, “Xeito”,  “Alcaraván III”, “Marensu IV”, “Lanzal”, “Easy Boys 2”, “Salseiro, “Bombay Gin”. El que más veces la ha ganado fue Javier de la Gándara (1988 “Easy Boys 2”, 1992 “Bombay Gin” y 1998 “Portos de Galicia”). El vencedor de la antigua época de esta clásica fue el “Estrella Galicia” de Antonio Viejo, en el 2000. Mar de Maeloc lograba recuperarla tras 20 años en el baúl de los recuerdos, con una edición que su mayor mérito estuvo en que la Finisterre se celebrara con victoria, el pasado año, en compensado para el “Gómez Mostly” del Real Club Náutico coruñés, y en real para el gigante “Fresgarrido” de Quintero.